
Vista desde la nave exploradora, la superficie de Marte, el Planeta Rojo, semeja un desierto surcado por profundos cañones y salpicado de grandes montes, como el Olympus Mons, un volcán extinto de ¡¡¡27.000 m de altitud!!!
Los humanos (en su versión NASA) nos empeñamos en mandar misiones exploradoras a Marte con el doble fin de que el conocimiento avance y el negocio y el prestigio también, mientras en casa nuestro planeta sufre un proceso un tanto descontrolado de degradación.
Foto hecha en las salinas abandonadas de Peralta de la Sal.
Ares, dios de la guerra para los griegos; Marte, dios de la guerra para los romanos.
ResponderEliminarProsiga, con salud*, nuestra humanoide aventura espacial. No pare.
A ver si algún día, acaso por contraste, descubren, no a un extraterrestre (¡qué poco original!) sino a un Ser Humano. Eso sí, no habría de ser obligatorio que se tratara de otro homínido como estos "civilizados" del planeta Tierra; por otra parte, no impide esta ironía proclamar que el hombre sea el animal más interesante que ha pasado hasta ahora por dicho astro azul.
BUENAS NOCHES Planeta Rojo
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