martes, 9 de septiembre de 2014

Cova del Congost (Estopiñán, Baja Ribagorza), 31 de agosto

Caminata por los montes de Estopiñán, buscando la cueva del Congost  y recorriendo de paso los afloramientos de ofitas, con su flora tan peculiar
 Ofitas muy erosionadas
 Odontites luteus, planta hemiparásita, abunda en los claros del carrascal, sobre suelo seco
 Minerales sobre las ofitas de Estopiñán, algún tipo de silicato, quizás
 Hermosas rosetas de uno de los minerales que aparecen sobre las ofitas de Estopiñán
 El helecho termófilo Notholaena marantae subsp. marantae tiene sus únicas poblaciones oscenses conocidas en Estopiñán, donde se encuentra siempre en ofitas
 Líquenes de las ofitas: Acarospora hilaris
 Parmelia somloensis
 Cálices de Sideritis romana
 Micromeria fruticosa abunda al pie de los roquedos muy caldeados por el sol del mediodía
 Más líquenes: Diploschistes ocellatus
 Más imágenes de Notholaena marantae subsp. marantae en su hábitat
 En algunos pedregales de ofitas, Notholaena marantae forma comunidad con Hyparrhenia sinaica, gramínea muy termófila, a 650 m de altitud
 Hyparrhenia sinaica y Notholaena marantae
 Ejemplar joven de Notholaena marantae. También pensé en un híbrido, pero no he encontrado referencias en la bibliografía
 Asplenium petrarchae subsp. petrarchae busca, en las laderas orientadas al mediodía, las grietas protegidas de la insolación directa
 Población de Asplenium petrarchae subsp. petrarchae
 Aerinita, mineral de la familia de los silicatos que se formó en las ofitas por procesos hidrotermales. Se empleó en la Edad Media como componente de los pigmentos azules usados para decorar los frescos de algunas iglesias románicas, como las de Boí-Taull
 Lecidella carpathica, Caloplaca irrubescens, etc.
 En los yesos triásicos aparece el matorral gipsófilo, cuya especie más característica es Ononis tridentata
 Hyssopus officinalis es una de las plantas medicinales más apreciadas en la Litera y Baja Ribagorza. Su cocimiento se usa para curar las bronquitis, y doy fe de que funciona
 Mántido con una presa sobre Cirsium odontolepis
 Artemisia caerulescens subp. gargantae vive en suelos algo salinos con humedad estacional
 Muros de ofitas en ladera de yesos rojizos del Keuper
 Petrorhagia prolifera (Caryophyllaceae)
 Alyssum serpyllifolium, que suele estar en flor en mayo-junio
 Frutos del espantalobos (Colutea arborescens) en el claro de un quejigal
 Senda poco transitada hacia el barranco de Foradada, donde se encuentra la cueva del Congost, a la que llegué dando un largo rodeo
 Phyllirea angustifolia (Oleáceas) es de hoja perenne y vive en puntos abrigados de los Somontanos oscenses
 Quejigal (Quercus faginea e híbridos) en el barranco de Foradada de Estopiñán
 Poliporácea en la base del tronco de un viejo quejigo
 Cercanías de la Cova del Congost
 Plumbago europaea, planta nitrófila que se encuentra en los barrancos y entrada de los covachos frecuentados desde antiguo por las cabras
 Cova del Congost. En las paredes vi hiedra, Parietaria diffusa, Sarcocapnos enneaphylla y Antirrhinum molle
 Desde el interior en la Cova del Congost de Estopiñán
 Paredes de la Cova del Congost
 El barranco de Foradada desde la entrada de la Cova del Congost
 Calamintha nepeta subsp. sylvatica en el ambiente sombrío, nitrificado y boscoso del barranco
 Bonetero (Euonymus europaeus)
 Cerezo de Santa Lucía (Prunus mahaleb)
 Lúpulo (Humulus lupulus)
 Acer campestre
Y acabo con un cardo que no es nada raro en los barrancos del Somontano oriental oscense, Cirsium odontolepis

lunes, 1 de septiembre de 2014

Valle de Pineta (Bielsa, Pirineos Centrales), 26 de agosto

Escapada corta al valle de Pineta . Esto es lo que dio de sí
 Sotos del Cinca en la parte baja, y bosque de pino silvestre, haya y abeto en la umbría
 El liquen Cladonia coniocraea
 Teucrium botrys vive en suelo pedregoso soleado
 La floración de Gentianopsis ciliata subsp. ciliata nos anuncia la inminencia del otoño
 Valle de Pineta y río Cinca. Cielo muy nuboso con luz un tanto extraña, irreal
 Paredones de la umbría de Tres Marías y río Cinca
 Reseda glauca en las gravas del Cinca. La inversión térmica explicaría que se encuentren plantas propias del piso alpino a baja altitud (1.200 m)
 Gymnocarpium robertianum en el hayedo-abetal
 Cráneo de sarrio (Rupicapra rupicapra pyrenaica) en el bosque
 Silene vulgaris subsp. glareosa
 Valle y circo de Pineta
 Laserpitium siler
 Aquenios de Thalictrum minus subsp. minus
 Otra umbelífera de los suelos pedregosos, Laserpitium gallicum
 Hypericum nummularium vive a la sombra, en paredes calcáreas húmedas
 La hepática Preissia quadrata
 La grasilla de hoja larga (Pinguicula longifolia subsp. longifolia) es una planta insectívora, endémica pirenaica, que vive en cortados y extraplomos que rezuman agua. Al final del verano sus hojas están cuajadas de restos de los insectos que han quedado atrapados por sus glándulas viscosas. 1.370 m
 Población de Pinguicula longifolia en una umbría del valle de Pineta
Los pedicelos de la grasilla de hoja larga se curvan en la fructificación, facilitando que las semillas puedan acabar en alguna grieta de la pared
 Algunos de los insectos atrapados en las hojas de la grasilla de hoja larga
 Otra imagen de la captura pasiva de insectos por parte de la grasilla de hoja larga. Sus hojas están recubiertas de glándulas que segregan un líquido viscoso que atrapa a los insectos que en ellas se posan.
 Después, unos enzimas digieren las partes blandas del insecto, ayudando a la planta a obtener los nutrientes que no se encuentran en el suelo pobre, lavado, donde vive
 Pocos son los que logran escapar
 Crestas del circo de Pineta. En primer término, la gramínea Stipa calamagrostis que coloniza suelos pedregosos móviles
 La delicada crucífera Arabis serpillifolia
 Saxifraga aretioides a unos 1.380 m
 Carex brachystachys comparte hábitat con Pinguicula longifolia, con la que forma la asociación Pinguiculo longifoliae-Caricetum brachystachys, endémica del Pirineo Central calizo
 Puerto Viejo de Pineta, fronterizo, flanqueado por los picos de la Canau y el Soum du Port Bieil (2.846 m). Destacan desde lejos los esquistos oscuros del collado en los que vive Papaver alpinum
 ¡Tiempo de frambuesas!
 Parnassia palustris y sus flores que son pura filigrana
 Rhododendron ferrugineum y Vaccinium myrtillus son raros en Pineta, donde se encuentran sobre areniscas
Y para terminar, una novedad para el valle de Pineta, Juncus tenuis. Se trata de una especie introducida que ha debido de llegar con el trasiego de vehículos. Lo encontré a 1.210 m de altitud